lunes, 17 de noviembre de 2008

El jardín del Renacimiento


El diseño de estos jardines deriva del reencuentro de la cultura clásica que comporta el Renacimiento. Son el reflejo de la cultura renacentista y de su visión de la naturaleza, un campo para observar, conocer y dominar.
El máximo exponente de este tipo de jardines son los de Villa Lante, en Bagnaia. Los construyó el arquitecto Vignola para el cardenal Francesco da Gambara. La planta del jardín son dos rectángulos que se subdividien en múltiples espacios relaicionados entre ellos por el eje del jardín. Las diversas fuentes y las escaleras conducen al parterre inclinado que separa las dos arquitecturas del palacio. Las láminas de agua y los rectángulos de arte topiario enmarcan el conjunto escultórico.
El jardín renacentista se extendió por toda Italia, pero en la Toscana se añadió la visión del jardín en alzado, de manera que se va solucionando, integrándolo, el fuerte desnivel en que se encontraban todas las villas en torno a Florencia.

En España estos jardines tuvieron poca influencia, aunque en algún jardín todavía podemos observar fragmentos de escalinatas y terrazas que evocan la influencia de los jardines renacentistas.