viernes, 14 de noviembre de 2008

La poda de los rosales


Consejos para podar los rosales correctamente
Antes de podar un rosal nos tenemos que fijar en una serie de parámetros que nos guiarán por donde tenemos que hacer los cortes. Tenemos que prestar atención a las necesidades que tiene la planta según la especie o la variedad, cosa que nos indicará la vigorosidad de la planta y la floración que tendrá. También nos fijaremos en el uso que le queremos dar, qué aspectos queremos potenciar y qué condicionantes le ponemos.
A la hora de hacer la elección del rosal seguramente lo escogemos por el color que tienen las flores o su olor, pero también nos tenemos que fijar si florece en los tallos nuevos o en los del año anterior, el porte que presenta y el tipo de brote que saca.
Según las características que queremos para la planta la tendremos en un sitio u otro del jardín. Si lo tenemos en un sitio preferencial el tamaño, el porte que presente y las flores que haga serán unas cuestiones de bastante peso a la hora de hacer la poda.
Si se trata de un rosal joven o por contra es un ejemplar envejecido que ya está formado y que ya ha tenido mantenimiento a lo largo de su vida, la poda será muy diferente. En el primer caso tenemos una planta vigorosa, que hay que ir formando y que tiene mucha capacidad de floración, mientras que en el otro la planta ya tiene la forma adecuada y la floración ya no es tan abundante.
Cuando iniciamos la poda tenemos que saber que hay que realizar los cortes unos 5 mm por encima del último tramo del tallo, demasiado cerca lo estropearía, y demasiada madera por encima tampoco sería bueno. Los cortes tienen que ser inclinados con la parte más alta en el lado del tamo y limpios, con el fin de facilitar la cicatrización.
Empezaremos por retirar los tallos muertos y dañados, así la planta se sanea a la vez que favorecemos el nuevo brote y alcanzamos el periodo de floración. También eliminaremos los tallos que se creen y que compitan por el mismo espacio. Eliminaremos una, dos o todas, según cada caso. Por último, antes de empezar la poda propiamente dicha, eliminaremos los brotes que salen por debajo del injerto.
Buscaremos siempre estructuras abiertas de la planta, compensadas y con buena circulación del aire por el interior, estructuras en forma de V.