domingo, 25 de enero de 2009

La piscina en el jardín

Una piscina es una construcción artificial para retener agua y poder practicar el baño o la natación. Las piscinas naturales son las que encontramos en el límite entre la tierra firme y el mar, que gracias a las formaciones naturales el terreno forma recipientes relativamente cerrados que retienen el agua y se renuevan por la marea o las olas.
La palabra piscina proviene del latín y originalmente se utilizaba para designar pozos para peces de agua dulce o salada.


Existe una larga tradición de construcciones artificiales dedicadas al baño, entre las que destacan los numerosos yacimientos de termas romanas.
Hoy en día las piscinas han experimentado un significativo avance tecnológico, sobre todo en términos de depuración del agua. Se emplean derivados de cloro para mantener las limpias, y se controla su pH y en ocasiones incluso la temperatura.

Dentro del ámbito deportivo podemos diferenciar la piscina de 50 metros, o piscina olímpica, llamada así por ser la piscina oficial de los Juegos Olímpicos, la piscina de 25 metros y la piscina de saltos, de menores dimensiones. Sus usos deportivos son muy variados, utilizándose en el campo de la natación, el waterpolo, la natación sincronizada o los saltos.
Las piscinas de recreo son las de tamaños y formas muy diverse que encontramos en los jardines públicos o partuculars y que aportan una gran vesratilitat en el espacio, tanto en lo referente al ocio ya la función del jardín como la estética y el aspecto del jardín.
Si quieres ver los videos tutoriales de jardinitis aquí tienes el enlace a nuestro canal de Youtube. Siguenos en Facebook y Twitter. Y también en nuestro blog de Huerto urbano y en nuestro Facebook de Huerto urbano.