jueves, 29 de enero de 2009

Proneem



Fungicida y nematicida ecológico a partir del fruto del árbol de Neem.


El Neem ha demostrado una gran eficacia contra los insectos, pero también como fungicida sistémico para el tratamiento de árboles o cultivos enfermos protegiendo sus raíces. Usándolo como preventivo, puede evitar que las enfermedades fúngiques invadan las plantas. Tiene un gran control de los nematodos del suelo que pueden constituir una patología por las plantas Mantienen los niveles de nemátodos dentro de los márgenes permisibles.


Tiene mucho éxito contra hongos que causan ciertas enfermedades de las plantas. Tanto en laboratorio como en pruebas de campo, el Neem ha controlado enfermedades como el moho y el Aspergyllus.


En pruebas de invernadero tiene una eficacia cercana al 100% contra el moho de las judías. Recientemente, se ha demostrado una conexión verdaderamente insólita y notable entre el Neem y los hongos. En pruebas realizadas con extractos de Neem, a pesar de no matar al hongo Aspergillus sp, estos extractos frenaron por completo su producción de aflotoxina. Nemátodos en los productos del Neem afectan a diversas especies que forman las plagas más devastadoras y más difíciles de controlar para la agricultura.


Es una alternativa eficaz ya que la mayoría de los nematicida sintéticos han sido retirados del mercado por su toxicidad. En cuanto a los crustáceos, en los campos de arroz, un diminuto crustáceo acuático, el Ostrocod heterocypris luzonensis, se alimenta de algas que fijan nitrógeno del aire, reduciendo drásticamente el fertilizante para el cultivo. Los extractos acuosos de núcleo de semilla de Neem controlan este diminuto animal. En el caso de las orugas de suelo, aplicado en pulverización justo en la base del cuello, evita el ataque de orugas que se protegen al sustrato.


MODO DE EMPLEO Se ha de colocar bajo el degotador una cantidad de producto de manera que la gota vaya destilando la esencia. La cantidad depende de los cultivos: en hortalizas 1 g por planta, y en frutales de 5 a 10 g por planta. En el caso de no tener riego, a la hora de preparar el terreno antes de la siembra, s'ah repartir homogéneamente a razón de 1 g por metro cuadrado.

No hay comentarios: