lunes, 2 de febrero de 2009

La cosecha de compost: cuándo y cómo hacerla

La cosecha es el momento más esperado y más gratificante de todo el proceso. En función del tipo de vegetales depositados, la cosecha del compost se hará a los tres, cuatro o cinco meses después de empezar de cero. Hay restos que se deshacen en pocos días y los hay que tardan meses. Si se quiere saber si el compost está maduro, hay que coger un puñado con las manos y comprobar si huele a bosque, si se trata de una tierra de color negro o marrón oscuro, que mancha muy poco las manos porque no es muy húmeda, y si no se reconoce nada de lo que se ha volcado en el compostador, excepto ramas, piñas y huesos, que se separarán con una criba y se volverán a introducir en el compostador para que continúen su proceso más lento y vuelvan a servir de estructurante.


La temperatura será la del ambiente debido a la falta de actividad de los microorganismos, que serán los restos más nuevas. Lo más práctico es recoger todo lo compuesto tres veces al año abriendo uno o dos laterales de compostador completamente, pero siempre se pueden recoger pequeñas cantidades abriendo sólo las puertas inferiores. El compost se puede guardar casi un año, pero el más común es utilizarlo cuando lo recogemos. Antes de almacenar el compost, debemos asegurarnos de que es bien maduro. De esta manera, evitaremos que el proceso de descomposición tenga lugar fuera del compostador. Hay que proteger-lo del viento, el sol y la lluvia, ya que estos factores pueden alterar el contenido de nutrientes de nuestro compuesto.