miércoles, 4 de febrero de 2009

Vermicompostaje



Vermicompostar

Quan se empieza a hacer compost siempre surge esta pregunta:


¿qué puedo meter y qué no en mi vermicompostador? Toda la materia orgánica se descompone de forma natural, pero para obtener un buen compuesto de forma rápida y sin ningún tipo de incidencia se pueden seguir los siguientes consejos:


Frutas y verduras crudas y cocinadas: Se las comen rápidamente, sobre todo las más dulces y blandas. Las fresas, las uvas y el melón son de sus preferidas. Los cítricos y los plátanos no les gustan tanto, pero si no hay más restos se lo acaban comiendo. Si hay un exceso de cítricos o de tomates, el pH de los restos será ácido, y los gusanos no podrán vivir. Entonces se pueden añadir restos de cáscara de huevo aplastadas, que aportan calcio, para compensar esto. De verduras, las judías verdes, patatas hervidas, etc. se las comen enseguida. Les cuesta digerir, entre otros, los restos de alcachofas, de zanahorias crudas y las cáscaras de patata. Si la patata estaba grillada, es posible que se observen pequeñas patatas.


Pescado y carne: Cuando la población de lombrices sea numerosa se pueden meter pequeñas cantidades, ya que se lo comerán y no dará tiempo a que aparezcan malos olores. Pelo: Se puede añadir siempre que no haya sido tratado con productos químicos. Posos de café y bolsitas de infusiones: Son degradados tanto por las bacterias y hongos que viven como por los gusanos. El posos de café es excelente para dar estructura al contenido.


Aceite y vinagre: El aceite de las ensaladas se puede añadir, siempre en pequeñas cantidades. Si se depositan grandes cantidades, puede ocupar el espacio del aire entre los restos, hacerlas más insolubles y hacer más lenta su descomposición. El aceite frito mejor llevarlo a la recogida, ya que durante el proceso de calentamiento sufre unas transformaciones químicas que son tóxicas para nuestros gusanos y por el medio. El vinagre en exceso puede acidificar los restos.


Papel y cartón: Siempre que no tengan una gran cantidad de pigmentos ni sustancias que puedan ser tóxicas, se pueden compostar. Las bacterias y hongos que conviven con las lombrices se encargan de descomponer esto. Pequeñas cantidades de papel de periódico o de cocina pueden servir para absorber el exceso de humedad, y si añadimos un poco mojado, pueden humedecer el contenido.


Hojas: Se pueden depositar pequeñas cantidades de hojas de plantas ornamentales. Nuestros gusanos no pueden comer materiales muy duros, y las hojas no están dentro de sus preferencias, pero si estas son blandas, y están bien trituradas, las bacterias y hongos compañeros los gusanos las dejarán preparadas para que se las puedan comer. Hay algunas plantas que tienen sustancias tóxicas de defensa. Ante la duda, es mejor abstenerse de añadir otras.


Cáscara de huevo: Ben aplastada es un excelente corrector de la acidez del medio.


Pan y galletas: Se pueden añadir, que se lo comen. Como siempre, debe estar blando, ya que nuestros gusanos no tienen dientes, pero de ello se encargan los microorganismos y la humedad del medio. Si no fuera suficiente, siempre se pueden añadir un poco humedecidos.


Esta lista no es exhaustiva, el mejor consejo es experimentar con los diferentes materiales para ver la velocidad de desaparición, y depositar restos variadas, para obtener un humus rico en diferentes componentes.


Al final se llegan a conocer los gustos y preferencias de los gusanos!

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