martes, 13 de octubre de 2009

Mantenimiento del césped

Tratamiento del césped de primavera y otoño Para que el césped tenga un aspecto inmejorable, es imprescindible el tratamiento de primavera y otoño
El césped es un elemento decorativo incomparable para jardines y terrazas. Cuando está sano y bien cuidado ofrece un contraste perfecto con las flores y otros elementos ornamentales.
Para que los céspedes tengan un aspecto inmejorable es imprescindible realizar el tratamiento de primavera y otoño.




Aireado y Escarificado
Es necesario airear el suelo en profundidad para permitir un mejor desarrollo de las raíces, facilitar la penetración del aire, agua y nutrientes, así como para descompactar su suelo.
El escarificado es una operación que consiste en abrir superficialmente 1 o 2 cm el césped, liberando la base de las plantas de la zona radicular excesivamente densa de hierba muerta que asfixia su buen desarrollo. El escarificado fragmenta y limina en gran parte los tallos horizontales de las gramíneas invasoras. La mejor época para escarificar es la del período de brotación (primavera). Esta operación se hará siempre después de una siega.
Resiembra
Cuando el césped presenta un deterioro acusado en ciertas áreas (manchas), zonas secas o manchas amarillas, se puede solucionar efectuando una aportación de semillas. Estas zonas despobladas suelen tener el suelo compactado y presentan un mal drenaje, por lo tanto es adecuado perforarse antes de sembrar.
Recebado
El recebo es una enmienda formada por arena de granulometría entre 0,25 y 1 mm que incorpora un porcentaje de materia orgánica. La función principal del recebo es la de controlar el desequilibrio que se forma entre el crecimiento del césped y la descomposición de los restos orgánicos que se generan durante su desarrollo. También favorece la emisión de nuevas raíces, mejora la permeabilidad del terreno y su resistencia mecánica. Es el sustrato indicado para cubrir las semillas cuando se realiza una resiembra. Se llevará a cabo un recebado como mínimo una vez al año. La época ideal es la primavera y el otoño.
ABONADO QUÍMICO DE FONDO
Como consecuencia de las frecuentes siegas y las pisadas a las que es sometido el césped se encuentra en continua regeneración y crecimiento. Esto hace que sus exigencias nutritivas sean muy elevadas y que sea imprescindible un correcto abonado para conseguir un césped de elevada calidad. El nitrógeno es el elemento clave más importante para la nutrición equilibrada del césped. Con los abonos tradicionales, es difícil conseguir un buen abonado ya que aportan el nitrógeno en formas muy solubles (nitrógeno ureico, amoniacal y nítrico) que son rápidamente lixiviades por el agua de lluvia o de riego produciéndose pérdidas casi del 90% de nitrógeno útil. Por este motivo, pocos días después del curtido presenta síntomas de agotamiento por falta de nitrógeno. Para solucionar este problema, hay que utilizar abonos de liberación lenta que aseguran una nutrición ajustada a las necesidades del césped durante un largo periodo de tiempo (3 meses) sin riesgos ni quemaduras. Actualmente, es la opción más utilizada en la mayoría de céspedes en toda Europa.