sábado, 30 de enero de 2010

La turba

La turba es un material vegetal de un color marrón oscuro muy utilizado en jardinería como sustrato para las plantas. La descomposición lenta y anaerobia de la materia orgánica vegetal en un terreno saturado de agua en propicia su formación.

En las turberas la parte más superficial de la materia vegetal se va descomponiendo anaerobicamente y la lignina y la celulosa pasan a transformarse en turba, que se va sedimentando bajo capas nuevas de materia vegetal. Con el tiempo se convertirá en carbón mineral.


Es un proceso lento por la poca actividad microbiana de putrefacción que hay a causa de la acidez del agua y la baja concentración de oxígeno. Se calcula que la turbera crece a un ritmo de entre uno y 10 centímetros cada cien años y forma un terreno llamado histosol.

La turba oligotrófica se forma a partir del musgo Sphagnum. Se da en lugares fríos y lluviosos y es un sustrato para la horticultura con un pH ácido (por debajo de 4'5) muy rico en carbono y pobre en nitrógeno.

La turba mesotròfica se forma a partir de otros vegetales como las gramíneas y se da en lugares más cálidos.

El uso principal es en jardinería por el ph que tiene, la porosidad y la capacidad de retención de agua. Esto aporta unas características de estabilidad, que junto con la ligereza y la falta de semillas de especies vegetales, hace que sea el sustrato idóneo para plantas de jardinería.

Otros usos que puede tener son como combustible en el proceso de elaboración del whisky, como lecho por los establos de los animales, y antiguamente para la construcción de casas en lugares donde la madera es escasa como en Islandia.
Su uso indiscriminado puede acarrear problemas medioambientales y es por eso que su explotación está regulada por legislaciones estrictas. Las turberas son abundantes en regiones el norte de Europa, de Siberia y de Canadá, pero también en Malasia y Borneo. Las grandes dimensiones que tienen son reservorios importantísimos de carbono y materia orgánica, esto hace que a veces haya incendios subterráneos que pueden llegar a quemar durante décadas enteras.

Una curiosidad: las características del proceso de descomposición de la materia orgánica en las turberas hacen que sea tan lenta que incluso se encontró un cuerpo humano en proceso de momificación natural en la población de Tollund, en Dinamarca. El hombre de tollund fue descubierto en mayo de 1950 por unos trabajador de la turba y su estado de conservación era tan bueno que se creyó que se trataba del cadáver de una persona fallecida recientemente. Actualmente se conserva en Silkeborg Museum de Dinamarca.