martes, 9 de noviembre de 2010

Musgo en el jardín

Los musgos pertenecen a la división de los Briófitos dentro del Reino vegetal. Son plantas no vasculares, por lo que no poseen ni una raíz, ni un tallo, ni una hoja auténtica. No florecen y no producen polen. Se reproducen mediante esporas de una manera similar a los hongos, o bien vegetativamente a partir de una parte.

Hace mucho tiempo que los paisajistas empezaron a tener en cuenta en sus diseños a estos vegetales tan peculiares y desde el siglo XIX existen viveros especializados en la producción de musgo, sobre todo en Inglaterra.

Los musgos se encuentran principalmente en áreas frías y húmedas, sin importar la latitud. Son comunes en áreas selváticas o con grandes precipitaciones y en los bordes de cursos de agua.

Los musgos también se encuentran en grietas entre las piedras que pavimentan calles húmedas de la ciudad. Algunos tipos se han adaptado a las condiciones urbanas y se encuentran solamente en ciudades.
Dondequiera que se asienten, los musgos requieren humedad para sobrevivir debido al tamaño pequeño y a lo delgado de sus tejidos, la carencia de cutícula (cubierta cerosa para prevenir pérdida de agua), y la necesidad de agua para que ocurra la fertilización.

Algunos musgos pueden sobrevivir desecados durante años, recobrando todas sus funciones al cabo de algunas horas de ser rehidratados.

En el hemisferio norte, el lado norte de árboles y rocas tiene generalmente más musgo en promedio que otras orientaciones. Esto se debe a la carencia de suficiente agua para la reproducción en el lado que mira al sol. Al sur del ecuador ocurre exactamente lo contrario. En bosques densos en los que la luz del sol no penetra, los musgos crecen igualmente bien en todo el contorno de los árboles.

El musgo evoca un sentido de calma y antigüedad, embelleciendo todos aquellos rincones donde crece de una forma muy especial.

Podemos sembrar el musgo en zonas sombrías y húmedas de nuestro jardín a partir de trozos de musgo existente. Buscaremos grietas en trozos de madera o tocones, o bien en muros o piedras. Hay que mantener la superficie ligeramente húmeda para que crezcan bien.

También se utilizan musgos para decorar la base de macetas de bonsai u otras plantas ejemplares, creando mini jardines muy decorativos.

O bien composiciones minimalistas más contemporáneas..

Se utiliza mucho el musgo como base en el arte floral. Podemos adosarlo a casi cualquier estructura sin necesidad de plantarlo sobre un sustrato vegetal. Si mantenemos la humedad presentará un aspecto vivo y brillante, pero si no lo hacemos, mantendrá el color verde, aunque en un tono más apagado.Podemos usar musgo como tapizante en zonas húmedas, aunque es conveniente alternarlo con losas o algún otro tipo de pavimento, ya que no conviene pisarlo en exceso.

En climas muy húmedos aparece de forma natural en tejados, muros y paredes dando un aspecto de cuento muy curioso a las casas.

Algunos paisajistas han diseñado auténticas maravillas a base de musgo, como por ejemplo este impresionante muro (Taiwan 2009 JinGuaShi Historic Gold Mine Moss Covered Retaining Wall)