sábado, 19 de marzo de 2011

El césped. Operaciones de mantenimiento


Siega 
Para que nuestro césped nos ofrezca todas sus cualidades, debemos mantenerlo a la altura justa que permita un perfecto equilibrio entre su buen desarrollo y nuestras necesidades de uso.
Normas básicasNo todos los céspedes deben cortarse a la misma altura. Ésta depende de muchos factores.


En general un corte bajo propicia la aparición de malas hierbas, sobre todo en Poa. Si, por el contrario, se deja crecer demasiado el césped, favorecerá la aparición de enfermedades criptogámicas, como la roya y otros hongos.
Conviene mantener el cortacésped en condiciones óptimas de mantenimiento, ya que una cuchilla en malas condiciones daña las hojas del césped.
El primer corte en un césped nuevo se efectuará cuando alcance una altura de 8 -10 cm.
En la primera siega de la temporada, se debe dejar la hierba un poco alta (6-8 cm), y en las posteriores se irá rebajando paulatinamente la altura, hasta alcanzar la medida deseada.
El corte se realizará hacia la puesta del sol, con el césped seco (nunca después de lluvia o riegos), y se retirarán a continuación los restos de hierba segada.


La siega no es una competición de velocidad, sino una labor experta que exige atención y cuidado. Si se corre demasiado, se arrancará el césped en lugar de segarlo.
Es muy importante recordar que se debe cruzar las pasadas para no crear carriles de terreno más compactado en el césped. Esto se consigue variando la dirección del corte cada vez que se realiza una siega completa: por ejemplo, unas veces segaremos el césped de norte a sur y otras de este a oeste.
Frecuencia La frecuencia de corte la determinará en cada caso el ritmo de crecimiento del césped. En general, valen las siguientes orientaciones:
Primavera y otoño: cortar una vez por semana.
Verano: es recomendable efectuar una media de dos cortes por semana, procurando no cortar más de una tercera parte de la altura del césped.
Invierno: bastará con un solo corte cada 15 o 30 días.


Altura de siegaEs preferible segar con frecuencia cortando el césped ligeramente que esperar para realizar un corte demasiado profundo. Según el tipo de césped y el destino del césped, la altura de siega debería ser la siguiente:
En terrenos deportivos: entre 3 y 4 cm.
En espacios verdes: entre 3 y 4 cm.
En hipódromos: entre 10 y 12 cm.
En greens de golf: entre 0,3 y 0,5 cm.
Recorte de bordes
Una labor a menudo olvidada en nuestros céspedes es el recorte y el repaso de los bordes de las praderas donde no podemos apurar con la segadora. Podemos usar tijeras específicas para el recorte de estos espacios, pero sólo son recomendables en jardines de dimensiones reducidas. En el resto de casos debemos utilizar pequeñas máquinas desbrozadoras indicadas para esta labor específica, que mediante el giro a gran velocidad de un hilo de nylon grueso va recortando el césped en los rincones más difíciles.


Recebado
La función principal del recebado es controlar el fieltro, o thatch, que se forma por la falta de equilibrio entre el crecimiento del césped y la descomposición de los restos orgánicos que se generan durante su desarrollo.


El recebo es una enmienda o material compuesto por arena silícea de granulometría entre 0,25 y 1 mm, que además incorpora un porcentaje de materia orgánica.
El recebado también cumple otras misiones sobre el césped, como la de favorecer la emisión de nuevas raíces o mejorar la permeabilidad del suelo y su resistencia mecánica. Además, su utilización es idónea para la cobertura de las semillas cuando se realiza una resiembra, para corregir las desigualdades debidas al hundimiento de zonas del suelo o cuando se escarifica el césped. 

 

El recebado se puede llevar a cabo prácticamente durante todo el año, si bien es más recomendable efectuar un recebado a principios de primavera y otro en otoño. De todas formas, se debería efectuar uno por lo menos una vez al año.
Se recomienda recebar después de una aireación, ya que con la arena logramos que no se nos cierren los agujeros y así tener canales abiertos de oxigenación de las raíces. También nos sirven para un mejor drenaje del terreno. 


Para la regeneración de céspedes ya implantados, hay que utilizar como recebo ideal un substrato ya preparado y específico para este tipo de labor, cubriendo todo el terreno del césped con una capa de 1 a 1,5 cm de espesor, o de 2 a 3 litros de substrato por metro cuadrado, y regando abundantemente a continuación.


Aireación y escarificado
La aireación y el escarificado son dos procesos vitales en las labores de mantenimiento de nuestro césped. De ellos dependerán su buena salud y su aspecto.
Por un uso intensivo del césped, pisoteo, etc., y también por el empleo de materiales inadecuados en el momento de su instalación, como tierras limosas y/o arcillosas, el suelo se nos irá compactando con más o menos rapidez. Asimismo, debido al esfuerzo de la hierba por reproducirse, ésta aumenta y se compacta tanto que se produce un entrelazado casi impenetrable, con lo que aparecen los primeros síntomas de asfixia del césped. Ello se manifiesta por aclaramientos secos acompañados de un amarilleamiento irregular, que pueden ser la puerta de entrada de diversas enfermedades. 

 

Para evitar estos problemas, se deberán realizar por separado, en lo que a forma y época se refiere, las dos labores siguientes: aireación y escarificado.
AireaciónConsiste en airear el suelo en profundidad, a fin de permitir un mejor desarrollo de las raíces y facilitar la penetración del aire, el agua y los nutrientes, así como para descompactar el suelo del césped.
Esta operación puede realizarse manualmente, pero es muy pesada e inaplicable a terrenos de grandes dimensiones. Por ello se suele realizar con un aireador mecánico, consistente en un rodillo con unas púas de hierro huecas por dentro que perforan el suelo y expulsan al exterior la tierra extraída.


La aireación se realizará siempre después de segar y procurando que el suelo no esté excesivamente duro. 


La época y la frecuencia de la aireación variarán en función de la utilización del césped y del tipo de terreno. Se aconseja realizarla una vez cada 1 o 2 años, preferentemente en otoño. Nunca se debe airear con el terreno helado o demasiado seco, ni en presencia de piedras o en condiciones muy húmedas, pues sería perjudicial para el césped y la labor resultaría muy difícil de ejecutar.
Escarificado Consiste en abrir superficialmente 2 o 3 mm el fieltro o thatch (tapiz radicular y excesivamente tupido de hierba muerta que asfixia el buen desarrollo del césped) y liberar así la base de las plantas. 


Esta operación se puede realizar con un escarificador manual, herramienta muy parecida a un rastrillo pero con unas cuchillas verticales. Normalmente, no obstante, se utilizan fresadoras de cuchillas o púas verticales llamadas verticut.
Las mejores épocas para escarificar son el período de brotación (primavera), o el de refuerzo radicular (otoño); esta labor nunca se debe realizar en períodos muy calurosos.
La frecuencia varía según el uso que se dé al césped:
   Jardines y terrenos deportivos (tierra vegetal): 1 vez al año (si es necesario).
  Terrenos deportivos de competición (arena): 3 veces al año (marzo o abril y septiembre u octubre).
  Greens de golf: 3 veces al año (marzo o abril y septiembre u octubre), pero no con calor o frío. Se puede llegar a realizar 1 o 2 veces al mes.
En la regeneración de céspedes ya implantados y después de una labor de aireación o escarificación, es muy conveniente realizar una aplicación de COMPO Agrosil® en la forma siguiente:
1.- Esparcir el producto al voleo sobre el terreno con una dosis de 100 o 150 gr/m2.
2.-Regar abundantemente a continuación, para favorecer la formación de los geles de Agrosil®.
Este producto tiene una acción que se prolonga durante 2 o 3 años. Si se aplica cada año, hay que bajar la dosis a 60-70 g/m2 por aplicación.



Resiembra 
La resiembra es una operación reparadora esencial para solucionar el deterioro en ciertas áreas de nuestro césped.
Cuando el césped presenta un deterioro acusado en ciertas áreas del suelo, con calvas, zonas secas o manchas amarillentas, se puede solucionar efectuando una aportación de cesped repoblador. Esta mezcla de 3 variedades deLolium perenne de la más alta calidad le aportarán a su césped una elevada resistencia al uso y a las enfermedades con una muy rápida germinación, con lo que los espacios dañados del mismo quedarán recubiertos rápidamente.


Previamente a la incorporación de las semillas repobladoras, se procederá a la eliminación de la hierba seca y se removerá un poco la tierra en las áreas despobladas. Después de esta labor y antes de la resiembra, también es muy conveniente aportar una cierta cantidad de COMPO Agrosil® (80 gr/m2), para mejorar el enraizamiento de las semillas y el equilibrio hídrico del suelo dañado. A continuación, y para finalizar, se mantendrá la zona húmeda, regando las veces que sea necesario hasta que el césped resembrado tenga 2 o 3 hojas.


Se debe ir reduciendo paulatinamente el número de riegos hasta igualarlo con el del resto de la zona. Al cabo de unos quince días, el césped volverá a tener un aspecto alfombrado, mostrando tan sólo ligerísimas huellas de la operación reparadora.