martes, 5 de julio de 2011

La planta del mes: SANSEVIERIA

La Sanseviera es una planta robusta que genera confianza. La Sansevieria, planta del mes de julio por la Oficina Holandesa de Plantas, se ha liberado completamente de su imagen antigua de planta austera y de poco atractivo.
La Sansevieria con sus hojas en forma de espada es una planta casi indestructible. No es de extrañar, ya que en sus orígenes, esta planta sobrevivía en el desierto. Su imagen conservadora y austera le ha hecho perder protagonismo. Pero indistintamente de que se elija una versión en verde, amarillo-verde o gris, con punta afilada, en forma de roseta, o de hojas enrolladas, la Sansevieria destaca en cualquier sitio de la casa donde la ubiquemos por encima del resto de plantas.
Origen en la realeza: La Sansevieria, de actitud orgullosa, probablemente heredada su nombre del príncipe italiano Raimondo di Sangro, de San Severo, siglo XVIII. Pero a pesar de este origen aristocrático, en realidad su vínculo siempre estuvo ligado con las personas comunes, ya que la durabilidad de la planta hacía que esta pasase de generación en generación.
El oxígeno y la humedad: Viniendo del desierto esta planta tiene asegurada su fortaleza. Pero tiene otras características especiales, no sólo purifica el aire y aumenta el oxígeno de la casa, sino que además combate el aire seco. Aumenta el nivel de humedad en el ambiente, lo cual ayuda a paliar la piel seca, los ojos secos e irritados, o el picor de garganta. En definitiva, es una planta idónea para disfrutar de un hogar saludable.
Cuidados: La Sanseviera es una planta indicada para todas aquellas personas que deseen disfrutar de las plantas en casa, pero que no quieren tener la preocupación de sus cuidados. Incluso con el peor trato, esta planta tenaz es capaz de sobrevivir. El aire seco, la sombra, el sol brillante, la falta de riego… nada será un inconveniente para una planta tan resistente como esta. Aunque lo ideal es regarla con poca cantidad de agua cada dos semanas en verano, y cada tres o cuatro semanas en otoño e invierno, además de añadir algo de fertilizante de vez en cuando. 
Es importante que la maceta esté bien drenada y no acumule agua en el fondo. Puede ubicar su Sansevieria en un sitio con buena iluminación, pues eso le ayudará a crecer mejor y a tener un buen color, y puede trasplantarla cada dos años si el tiesto le ha quedado realmente muy pequeño.