martes, 6 de diciembre de 2011

Decorar con imaginación

Muy a menudo, las personas que tienen la suerte de tener un jardín, grande o pequeño, o un patio, terraza e incluso un pequeño balcón, no aplican a su diseño los mismos conceptos de decoración que sí tienen en cuenta a la hora de diseñar el interior de la vivienda. 
Esto es un error, ya que el aire informal de un jardín nos permite ir mucho más allá de lo que nos atrevemos a ir cuando decoramos el salón, nuestra habitación o el cuarto de los niños.
Más allá de seleccionar las plantas y los rincones del jardín de acuerdo a los criterios estéticos, de usabilidad y de clima, podemos crear focos de atención que dirijan la vista del visitante instalando una escultura, un grupo de macetas o un objeto fuera de contexto.
Las posibilidades son tantas como donde sea capaz de llevarnos la imaginación. Podemos hacer una escultura con madera, hierro o barro, pero también podemos reciclar objetos inservibles de casa como una lavadora, un sanitario, un manojo de cables o una cafetera.
Sin duda los que tienen más imaginación de la casa son los niños, por lo que una actividad a llevar a cabo una mañana de domingo podría ser un taller artístico. Seguro que nos sorprenderemos. 
Desde la construcción de un tótem con un viejo tronco, a un espantapájaros con ropa usada y palos de escoba a una escultura vanguardista, vamos a conseguir un elemento decorativo único que va a dar personalidad al jardín y lo va singularizar diferenciándolo de cualquier otro.
Aquí os hemos preparado un conjunto de fotografías con algunas ideas, pero seguro que nos hemos quedado cortos. Sólo es cuestión de inspiración y algunas horas de dedicación.